MEDITACIONES
SAGRADA FAMILIA
CICLO C
La Fiesta de la Sagrada Familia es la fiesta de los hogares cristianos. Somos invitados a entrar el Hogar de Nazaret formado por la Virgen María, por San José, y, centralmente, por el Niño Jesús. El rezo del Rosario en familia es nexo de unión: familia que reza, permanece unida.
PRIMERA LECTURA Eclesiástico 3,3-7.14-17a.
Honra a tu padre y a tu madre.
El Siervo de Dios Juan Pablo II comenta que la primera. lectura es un amplio comentario al cuarto Mandamiento del Decálogo: Honra a tu. padre y a tu madre» ( Hom. 1986)
La
interpretación de este texto debemos de hacerla desde el amor:
Efectivamente, el amor crea el honor, la estima recíproca, la solicitud
premurosa, tanto en la relación de los hijos con los padres, como de los
padres con los hijos y sobre todo en la relación recíproca entre los
cónyuges. (Ut. s.).
La relación recíproca.
El padre y la madre gozan de autoridad moral en la medida que sus relaciones recíprocas se fundamentan en el amor mutuo y en el respeto debido a Dios.
Dios tiene un designio de amor sobre el matrimonio y la familia: Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza: llamándolo a la existencia. por amor, lo ha llamado al mismo tiempo al amor. El amor es, por tanto, la vocación fundamental e innata de todo ser humano (Cf. Fam..Cons.).

El Sacramento del Matrimonio.
Dicha
vocación al amor se realiza en el sacramento del Matrimonio. Es el
pacto de amor conyugal o elección consciente y libre, con la que el hombre
y la mujer aceptan la comunidad íntima de vida y amor querida por Dios
mismo. Es, consecuentemente, el respeto debido al plan de Dios Creador y
Redentor sobre la familia. Es poner los fundamentos de la autoridad moral
sobre los hijos y de la veneración que éstos han de mostrar a sus padres (
Ut. s.)
Invocación mariana.
Virgen de Nazaret, Madre virginal de Jesús y verdadera esposa de San José. Instruye a los matrimonios cristianos para que sepan fundamentar sus relaciones en la gracia del Sacramento, fundamento de la educación cristiana.
SEGUNDA LECTURA. Colosences.3, 12-21.
Las virtudes del hogar.
La doctrina
de San Pablo pone de relieve las virtudes propias de la familia: la
misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la
comprensión, la aceptación del otro, el diálogo, la capacidad de perdón…
Y por encima de todo esto, el amor que es el ceñidor de la unidad
consumada.
La primacía del amor.
Sólo el amor
totalmente abierto a Dios puede crear el clima unificante, gozoso y
exigente, necesario para que la familia se defienda de tantos ataques
como. recibe del exterior (Ut s). El amor estable y sereno
entre los padres engendra amor, unidad, paz y respeto en los hijos. Es la
base de, la familia cristiana.
El ambiente de la familia.
De esta. manera, la familia se convierte en aquel ambiente educativo que es insustituible: el primero y fundamental y más consistente ambiente humano, que se convierte luego en la iglesia doméstica» (ut s.). .
Iglesia
doméstica que ama a Dios y respeta sus Mandamientos; que cultiva la vida
de la gracia por los sacramentos, por la oración, por la práctica de las
virtudes, por la devoción filial a la Virgen expresada en el Rosario y por
el testimonio cristiano en medio de la sociedad.
Invocación mariana.
Virgen María:
el hogar de Nazaret es modelo de virtudes heroicas. Que los hogares
cristianos, centrados en el amor, sepan practicar las virtudes cristianas
y transmitirlas a los hijos.
TERCERA LECTURA. San Lucas 2, 41-52.
La ejemplaridad de María y José.
La Sagrada
Familia nos ofrece ejemplo de amor, obediencia y aceptación del plan de
Dios sobre ellos y sobre el Niño Jesús: Los padres de Jesús solían ir
cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce
años, subieron a la fiesta según la costumbre.

La familia cristiana necesita acudir al templo para celebrar el encuentro festivo con el Señor centrado en la Santa Misa, para celebrar los sacramentos, para orar a nuestro Padre Dios.
La misión de Jesús.
Jesús se ha quedado en el templo, la casa de su Padre, explicando las Sagradas Escrituras a los Maestros. Jesús se debe al Padre. Por eso dice a María y a José: ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?
Podemos decir que Jesús nos enseña a poner las cosas en su sitio: primero Dios. El matrimonio, la familia, los hijos… todo subordinado al respeto debido a la voluntad de Dios
.Invocación mariana.
Santa María: que la ejemplaridad del Hogar de Nazaret se proyecte sobre las familias cristianas y les obtenga gracias abundantes para amar a Dios sobre todas las cosas y ser fieles a su vocación y misión en medio del mundo.
Con María, meditamos los misterios gozosos del Rosario que nos ayudan a conocer las virtudes del hogar de Nazaret y a imitarlas.