LA SAGRADA FAMILIA – Ciclo B



MEDITACIONES


 

SAGRADA FAMILIA

CICLO B

Ante el hogar de Nazaret.

Hoy celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia. Es la fiesta de los hogares cristianos. Somos invitados a entrar el Hogar de Nazaret formado por la Virgen María, por San José y , centralmente, por el Niño Jesús.

PRIMERA LECTURA. Eclesiástico.3, 3-7. 14-17a.

Honra a tu  padre y a tu madre.

 El Siervo de Dios Juan Pablo II comenta que .la primera lectura es un amplio comentario al IV Mandamiento del Decálogo: ¡Honra. a tu padre y a tu madre!  (O . R . 888 [86] 7 , 3) .

La interpretación de este texto hemos de hacerla desde el amor: «Efectivamente, el amor crea el honor, la estima recíproca, la solicitud presurosa, tanto en la relación de los hijos con los padres, como, de los padres con los hijos y sobre todo en la relación recíproca entre los cónyuges» (Ut . s .5) .

La relación recíproca.

El padre y la madre gozan. de autoridad moral en la medida que sus relaciones recíprocas se fundamentan en el amor mutuo y en el respeto debido a Dios.

Dios tiene un designio de amor. sobre el matrimonio y la familia. Aceptarlo es fundamental para la realización cristiana del hogar: «Dios ha creado al. hombre a su imagen y semejanza.: llamándolo a la existencia por amor, lo ha llamado al mismo tiempo al.. amor. El amor es, por tanto la vocación fundamental e innata de todo ser humano»(F.C.).

El Sacramento del Matrimonio.

Dicha vocación al amor se realiza en el sacramento del Matrimonio. Es el «pacto de amor conyugal o elección consciente y libre, con la que el hombre y la mujer aceptan la comunidad íntima de vida y amor querida por Dios mismo. Es, consecuentemente, el respeto debido al plan de Dios Creador y Redentor sobre la familia. Es poner los fundamentos de la autoridad moral sobre los hijos y de la veneración que estos han de mostrar a sus padres.

SEGUNDA LECTURA. Colosenses 3, 12-21.

Las virtudes del hogar.                                                          

La doctrina de San Pablo nos ayuda a poner de relieve las virtudes propias de la familia: la misericordia entrañable, la bondad, la humi1dad, la dulzura, la comprensión, la aceptación del otro, el diálogo, la capacidad de perdón… «Y por encima de todo esto, e1 amor que es el ceñidor de la unidad consumada».

La primacía del amor.

«Sólo el amor totalmente abierto a Dios puede crear el clima unificante, gozoso y exigente, necesario, para que la familia se defienda de tantos ataques como recibe del exterior»

El amor estable y sereno entre los padres engendra amor, unidad, paz y respeto en los hijos. Es la base de la familia cristiana.

El ambiente de la familia.

 De esta, manera, la familia «se convierte en aquel ambiente educativo que es insustituible: el primero y fundamental y más consistente ambiente humano que se convierte luego en la iglesia doméstica» (ut s.). ‘

Iglesia doméstica que ama a Dios y respeta sus Mandamien­tos; que cultiva la vida de la gracia por los sacramentos, por la oración, por la práctica de las virtudes, por la devoción filial a la Virgen expresada en el Rosario y por el testimonio cristiano en medio de la sociedad.
 


 

TERCERA LECTURA. San Lucas 2,  22- 40b­

La ejemplaridad de María y José.                              

La Sagrada Familia nos ofrece ejemplo de amor, obediencia y aceptación del plan de Dios sobre ellos y sobre el Niño Jesús.

Llegado el, tiempo de la purificación, María obedece amorosa­mente la ley y presenta a Jesús en el templo. María y José aceptan incondicionalmente, el plan del Padre sobre el Hijo que les profetiza el anciano Simeón.     ‘

«José y María, la madre de Jesús, estaban admirados por lo que se decía del Niño» Reciben la bendición y se entregan sin reservas al plan de Dios. Y  «el Niño iba creciendo y robustecién­dose y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba».

Aplicación.

Madres cristianas: aprended de la Virgen María la entrega incondicional al plan de Dios sobre la mujer casada con la vocación primordial de ser esposa y madre.             

Padres cristianos: aprended de San José a ser delicados y valientes en la vida y el testimonio de la fe que debe iluminar el hogar cristiano.

Hijos cristianos: aprended de Jesús en la relaciones con vuestros padres. No olvidéis que Jesús es el camino, la verdad y la vida. Tratad de imitarlo y dejaras conducir por Él.

El clima de santidad en la familia es germen propicio para que surjan los sacerdotes y religiosos santos que la Iglesia y el mundo necesitan. Cultivad intensamente la vida espiritual y abrid a vuestros hijos e hijas las perspectivas de la entrega total a Cristo en la Iglesia.

Conclusión.

Que la ejemplaridad de la Sagrada Familia se proyecte sobre los hogares cristianos y os obtenga las gracias abundantes que necesitáis para ser fieles a vuestra vocación y misión. De esta manera, seréis constructores del verdadero sentido de la familia en la sociedad actual.


Domingos - Ciclo B

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Elaborado por Fr. Carlos Lledó López, O.P.