Domingo 12º del Tiempo Ordinario – Ciclo B

 

     MEDITACIONES PARA EL AÑO LITÚRGICO

Guía didáctica apropiada para
Sacerdotes, Religiosos y Catequistas.

 


DÉCIMO SEGUNDO DOMINGO – CICLO B
                 
 

Con María nos adentramos en la meditación de los misterios luminosos: la vida, la predicación y los milagros de Jesús. Es la manifestación de la potencia del amor y de la misericordia de Dios. Nos marcan el camino de la salvación.

PRIMERA LECTURA Job,38, 1. 8-11.

El poder de Dios se manifiesta en la creación.

Dios es el Creador de todas las cosas: del orden mineral, vegetal, animal y racional. Por eso, es el Dueño de la creación: gobierna y conserva lo creado con sabiduría y amor.

Lo confirma la manifestación de su poder sobre los elementos más llamativos. Dios domina la superpotencia de los elementos naturales y pone límites a lo aparatoso de la tormenta y la bravura del mar.
 

Adoremos a Dios.

Adoremos a Dios porque es el Creador que lo hace todo, el Artífice que da forma, y el Providente que las conserva.
 

Respetemos a Dios.

Consecuentemente, reconocemos nuestra total dependencia de Dios y respetamos sus leyes, sus Mandamientos, el orden que Él ha establecido.

Invocación mariana.

María: Tú eres modelo de adoración de Dios, de aceptación de su plan y de entrega a sus designios. Enséñanos cómo hacer de nuestra vida un acto de adoración a Dios y de aceptación de su plan sobre nosotros.

TERCERA LECTURA. San Marcos 4, 35-40.

El poder de Dios se manifiesta plenamente en Jesucristo.

El poder de Dios se manifiesta plenamente en Jesucristo. Por eso, Jesucristo calma el viento huracanado y las olas del mar: Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: ¡Silencio, cállate!. El viento cesó y vino una gran calma.

Jesús actúa con poder y autoridad. ¿Quién es éste al que los mares y los vientos obedecen? Es el Hijo de Dios, Dios como el Padre, es Dios. Y sólo Dios tiene poder para mandar sobre los elementos de la naturaleza.
 

La actuación de Cristo

La actuación de Cristo es signo de su poder redentor que conduce a la Iglesia y nos conduce a nosotros por el mar de la vida, con su vientos y tempestades, hacia la salvación.

Es invitación a vitalizar la certeza de nuestra fe. Creo en Dios Creador que hace todas las cosas con Sabiduría y Amor. Creo en Jesucristo Redentor, Dios hecho hombre por nosotros y por nuestra salvación. Creo en la Iglesia, barca que navega segura porque Cristo está en Ella aunque pueda parecer dormido.

Es invitación a vigorizar la valentía. No tengamos miedo: Dios cuida las cosa y las personas que ha creado según criterios de eternidad, no según criterios temporales. Cristo está presente en la Iglesia y en nosotros, por la gracia. Cuida de nosotros con criterios de salvación, no con criterios humanos. Cristo está siempre con nosotros (Cf. Mt.28, 20b) y por nosotros: no nos puede fallar.
 

Invocación mariana.

Santa María: Tú eres obra excepcional del poder redentor de Dios manifestado en Jesucristo. Por eso, eres llena de gracia y bendita entre las mujeres. Enséñanos a reconocer la obra de Dios en nosotros que nos perdona, nos santifica y nos salva por medio de Jesucristo.

SEGUNDA LECTURA. Segunda Carta a los Corintios 5, 14-17.

Dios lo hace todo por amor.

El motor del poder de Dios es el amor. Dios Crea todas las cosas y las conserva por amor. No necesita de nada ni de nadie. Es infinitamente perfecto. Se abre generosamente a la creación y a la redención. La vida y la reden­ción son dones gratuitos de Dios.

Dios nos habla por medio de Jesucristo que revela el amor y la misericordia del Padre haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Cf. Fil.2, 8), para salvarnos.


Nuestra respuesta al amor de Dios.

Es urgente responder al amor y a la misericordia de Dios, manifestado en Jesucristo. Nos apremia el amor de Cristo que ha muerto por nosotros y por nuestra salvación. Amor con amor se paga.

Respondemos al amor de Dios cuando tratamos de vivir como criaturas nuevas, cuando respetamos el proyecto creador de Dios, cuando somos fieles a Cristo cultivando el don de la vida sobrenatural.
 

Invocación mariana.

Santa María: tú vida es respuesta heroica desde la Encarnación hasta la Cruz y la Resurrección, al amor que Dios te tiene. Enséñanos cómo hacer de nuestra vida una respuesta de amor al amor que el Padre nos da en Jesucristo por obra del Espíritu Santo.


Domingos - Ciclo B

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Elaborado por Fr. Carlos Lledó López, O.P.